Clavel chino (Tagetes erecta)

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CLAVEL CHINO (Tagetes erecta)

CONDICIONES AMBIENTALES:

Planta anual de floración espectacular y muy aromática; florece de verano a finales del otoño, alargándose todo el invierno en climas cálidos; las tonalidades de las flores van del naranja al amarillo. Se recomienda ir quitando los tallos marchitos y las flores a medida que se secan. Pleno sol o como mucho en semisombra. No resiste el frío intenso. Se adapta bien a cualquier tipo de terreno. Riego regular pero no demasiado abundante.

MULTIPLICACIÓN:

Por semillas en semillero en primavera y posterior trasplante al lugar definitivo. Se autosiembra fácilmente.

RECOLECCIÓN:

Toda la planta es cosechada en flor y se destila para obtener el aceite esencial.

PARTES ÚTILES: Flores y también toda la planta.

USOS:

Desde la antigüedad es utilizada con fines alimenticios y medicinales.
En cocina las flores se utilizan en recetas de arroces, en macedonias de frutas y en platos con quesos suaves. No tienen demasiado sabor, pero si mucho aroma y un color intenso.
En la medicina tradicional se usa contra cólicos y para combatir los parásitos intestinales. La infusión de hojas se usa contra la tos, y su decocción como antiinflamatorio y desinfectante. Los tallos y hojas molidos parecen tener propiedades cicatrizantes, y su decocción se usa como purgante. El aceite esencial es antimicótico.
En avicultura la flor se utiliza como pigmento natural y orgánico aditivo al alimento de gallinas para la producción de huevos con yemas más coloridas.
En agricultura se usan para repeler los nematodos que atacan al tomate a otros cultivos; actúa también como repelente de áfidos y hormigas y puede usarse como biofumigante. Es inhibidor de la invasión de ciertas malezas.
Se cultiva ampliamente para fines ornamentales y como tintórea, ya que de sus flores se extrae un colorante para textiles. El aceite esencial se utiliza en perfumería.

CURIOSIDADES:

Su origen se centra en México, tanto de forma silvestre como cultivada, utilizándose en las festividades del Día de Muertos, para decorar altares y tumbas, de ahí el nombre “flor de muertos”. Considerada como fragancia de culto por algunas culturas y liturgias y como planta de sanidad y limpieza espiritual por algunas creencias, es consumida en determinados rituales. También es usada como símbolo del amanecer. Es especialmente importante como planta ritual en los países budistas.