Hipérico (Hypericum perforatum)

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HIPÉRICO (Hypericum perforatum)

CONDICIONES AMBIENTALES:

Planta herbácea plurianual. Suele crecer espontáneamente al lado de los caminos. Florece en mayo-septiembre; la plena floración se produce hacia el 24 junio (fiesta de San Juan). Prefiere exposición soleada, aunque tolera la semisombra. Resistente a las heladas (hasta – 15 º C). Le gusta cualquier suelo, con tal de que esté bien drenado, y preferible medianamente duro y rico en calcio. Requiere muy pocos cuidados, aunque convendría proteger del frío invernal al menos el primer año.

MULTIPLICACIÓN:

Por semillas, sembrando en agosto-septiembre en lugar soleado y manteniendo la humedad; trasplante a la primavera siguiente. La germinación se produce en 14-20 días. Por esqueje o por estaquillas de raíces, a finales de verano-principios de otoño o principios de primavera. Conviene eliminar parte del follaje, flores y botones florales para reducir evaporación. Por división de mata, en época de reposo vegetativo (octubre-marzo), especialmente al principio de este período.
Por acodo.

RECOLECCIÓN:

En junio-agosto, a medida que florece, con tiempo soleado. Secado a la sombra rápidamente, en ramos colgados, sin sobrepasar los 35 º C. El producto debe conservar en todo momento su color original.

PARTES ÚTILES: Planta entera o flores. Sumidades florales, con la parte alta del tallo.

PROPIEDADES MEDICINALES:

Antidepresiva, ligeramente sedante. Tónico para el hígado y la vesícula. La maceración de sus flores en aceite de oliva virgen da un característico aceite de color rojo, muy popular como uso tópico para cicatrizar heridas y quemaduras leves (también las del sol); también se usa contra las hemorroides.
A nivel interno se toma en infusión o decocción.
Por su efecto antiinflamatorio, se utiliza en el tratamiento de las inflamaciones crónicas del estómago, hígado, vesícula y riñones. También en afecciones ginecológicas.

CURIOSIDADES:

Ya en la edad media constituía un remedio popular contra la locura.
Florece en el solsticio de verano, de ahí que también se le llame hierba de San Juan. Otro de sus nombres es “corazoncillo”. Las sumidades floridas se recolectan en plena floración y con tiempo soleado; se secan a la sombra y en corriente de aire.
Un excesivo consumo de productos a base de hipérico puede provocar una alergia, que se acentúa bajo el efecto de la luz solar (fotosensibilización), de ahí que no se recomiende tomar el sol tras haberse aplicado alguno de estos productos.

Elaboración del aceite de hipérico: Maceración de las flores frescas, recogidas el día de San Juan (entre las 12 y las 14 h), en aceite de oliva virgen de primera presión en frío, en tarro de cristal de boca ancha. Dejar el recipiente durante tres semanas a sol y a sereno (también bajo la influencia de la luz de la luna), invirtiendo la posición del tarro una vez al día. Transcurrido el tiempo, se filtra y se separa (el líquido habrá adquirido un color rojizo), guardándose en un lugar opaco al abrigo de la luz para que conserve sus propiedades.

GLOSARIO

ANTIINFLAMATORIO: Disminuye la inflamación de los órganos.
SEDANTE: Calma los dolores y la excitación nerviosa.