Stevia (Stevia rebaudiana)

Publicado el por

STEVIA (Stevia rebaudiana)

CONDICIONES AMBIENTALES:

Arbusto perenne de origen tropical (Paraguay). Crece en terrenos arenosos, ligeros, poco fértiles y de buen drenaje; es ligeramente acidófila. Debe regarse con frecuencia durante el periodo seco. Requiere días largos y mucho sol. Tiene un comportamiento distinto del natural en climas mediterráneos, donde los días acortan mucho durante el otoño-invierno, provocando así una parada importante en el crecimiento de la planta (en cambio, en las islas Canarias su comportamiento es más similar al de sus orígenes tropicales), arrancando con fuerza de nuevo en primavera rebrotando desde debajo de las raíces.

MULTIPLICACIÓN:

Se reproduce por esquejes a partir de la primavera y casi hasta mediados de agosto. Por este sistema, de una planta de Stevia que rebrote en primavera se puede hacer de 200 a 500 plantas, esquejando durante todo el tiempo que vegeta. Hay que tener en cuenta no plantar un rebrote que acabe en flor, porque nunca enraizaría. Por otro lado, los brotes de primavera y verano pocas veces suelen tener flor. Flores que, por otro lado, nunca darían lugar a semillas con poder de germinación, de ahí que la reproducción se haya de hacer por esqueje y no por semillas. De esta manera, si partimos de una buena variedad conservaremos siempre las propiedades medicinales.

RECOLECCIÓN:

La cosecha se realiza justo antes de la floración, para mantener máxima concentración posible de edulcorante en hojas.

PARTES ÚTILES: Hojas.

USOS:

Conocida comúnmente como dulce hoja, hierba dulce, o simplemente, stevia, es ampliamente cultivada por sus hojas dulces, ya que los compuestos edulcorantes de la planta están contenidos en mayor porcentaje en las hojas. Hasta 300 veces más dulces que el azúcar, los glucósidos de la stevia no afectan la concentración de glucosa en sangre, por lo que resultan inocuos para los diabéticos y útiles en dietas hipocalóricas, siendo un gran edulcorante natural.
La investigación médica también ha demostrado los posibles beneficios de la stevia en el tratamiento de la obesidad y la hipertensión arterial porque tiene un efecto insignificante en la glucosa en la sangre.
Sin embargo, controversias políticas y posiblemente intereses económicos han limitado la disponibilidad de la stevia en muchos países, como por ejemplo Estados Unidos. Sin embargo, la stevia se utiliza ampliamente como un edulcorante en el Japón y está ahora disponible en Canadá como un suplemento dietético. En Europa su uso en productos alimentarios está prohibido preventivamente por encontrarse toxicológicamente no aceptable.
Entre otras aplicaciones se le reconocen: antienvejecimiento en cosmética; gel de baño; spray rejuvenecedor para cara; dentífricos, como edulcorante en presentaciones de polvo, líquido y en pequeños comprimidos; como medicación natural antidiabética en forma de concentrado bruto, en cápsulas para diabéticos tipo 2, por su efecto hipoglucemiante y regulador; como medicación natural, en forma de fermentado natural, con efecto antioxidante (antiedad) siendo seis veces más antioxidante que el té verde, y por su probada eficacia limpiadora del sistema circulatorio.
En veterinaria, hojas en la alimentación animales de granja y de competición para mejorar su desarrollo y crías, y para mascotas.
En Japón la stevia concentrada se aplica en la cría de peces de vivero y en cultivos agrícolas (frutas más dulces y grandes). Los residuos de Estevia fermentada son aplicados en terrenos estériles por sobreexplotación con agroquímicos, o contaminados con dioxinas, recuperándolos en pocos años.

CURIOSIDADES:

Usada desde la época precolombina por los guaraníes de la región, que la denominan ka’a he’ê o “hierba dulce”, como edulcorante para el mate y otras infusiones, la Stevia rebaudiana no llamó la atención de los colonizadores; en 1887, los nativos guaraníes le presentaron la planta al científico Suizo Moisés de Santiago Bertoni. A partir de ese momento, Moisés Bertoni comenzó una profunda investigación científica de la planta. En 1900 solicita la colaboración de su amigo el químico paraguayo Ovidio Rebaudi, que estudió los principios y características químicas de la planta, consiguiendo aislar dos principios activos de los muchos que hoy se conocen beneficiosos para la salud humana. En homenaje a Ovidio Rebaudi y a Moisés Bertoni, el nombre científico de la planta es “Stevia Rebaudiana Bertoni”.